Congeniamos perfectamente con una bebé. Dudé si podía conpartir una casa con vos, porque no intentabas siquiera ayduarme cuando cocinaba para vos. Tu familia me presionaba diciendome que habrían muchos ojos posados en mí, en mi quehacer como ama de casa, como cocinera: como novia.
Me gusta llorar con vos, esas lágrimas que son de amor, de cero desgaste. Sí me imagino, son solo las crisis.
RECUERDO:
Un camping, pileta, piernas soleadas, mate, una viña escondida, patear cinta scotch. ¿Qué más?
Tomar una bebé por los brazos y hacerla caminar, que duerma en mis totalmente inexpertos brazos, hacerla reir con solo alzarla por los aires simulando un vuelo en falso.
Alegrarme porque vuelva la novia de mi cuñado, alegrarme porque tu papá me insista que me quede a comer.
Tu expresión al verme en malla, desnudo tu torso, un juego de pelota. Abrazarte bajo el agua, que imprimas tu cara en mi pecho también.
Oh! ¡Cómo insistes en que llegue FRANI!
Pd: Me gusta pedirte perdón, inútiles enojos, teamo.-
julia, odio leer lo que escribis, odio leerlo ahora en este dia.
ResponderEliminarte amo